TRES MUJERES CONTRA EL MUNDO
En los tres films en 35mm que propone Filmoteca en Vivo para este año las protagonistas son mujeres fuertes empecinadas a sobrevivir con sus propias reglas en contextos hostiles. Esos contextos son muy distintos entre sí -la extinta Alemania Oriental, la prostitución más o menos autogestiva en Nueva York, las postrimerías del Swinging London- pero las dificultades son parecidas. Son, además, tres films que se ven poco y queremos que se vean más.
Fuego de Juventud (Made)
John Mackenzie
El film promocionó sobre la relativa fama del músico Roy Harper, ya que este fue el único film de ficción en el que participó como actor, aunque obviamente se interpreta a sí mismo. Pero la verdadera protagonista es Carol White, que interpreta a una joven madre soltera despreocupada por dar explicaciones sobre su conducta a pesar de las dificultades económicas y la mirada de los otros. Es uno de los films británicos más subestimados de su tiempo y es también un tributo al talento de White, que se pasó una década tratando de encontrar papeles que le permitieran demostrar que no sólo era muy hermosa sino también una actriz tremenda. Se verá en magnífica copia en Technicolor. (Fernando Martín Peña)
Solo Ella (Solo Sunny)
Wolfgang Kohlhaase, Konrad Wolf
Este film no es exactamente un musical pero la música importa porque su protagonista, la joven Sunny, quiere dedicarse a ella como una forma de destacarse y ser apreciada. Sunny vive en Berlín Oriental en plena guerra fría y siente que lo que el Estado tiene preparado para ella le resulta insoportable. La protagonista tiene cosas en común con Anita G., la protagonista de la ópera prima de Alexander Kluge (1963), pero en este caso la sorda desesperación de Sunny está insólitamente contada desde la propia Alemania Oriental con producción estatal de la DEFA. Seguramente hizo falta un realizador con el peso internacional de Konrad Wolf para llevar adelante este proyecto, en condiciones de libertad expresiva que hoy parecen bastante insólitas. La pericia de Wolf para robar detalles a la realidad e integrarlos al sentido dramático del film se destaca a lo largo de todo el relato, así como su seco sentido del humor y su particular manera de cargar de sentido las elipsis. Es asombrosa la modernidad del film en la concepción y puesta en escena de varias escenas, en particular una extensa de acoso violento que sufre Sunny por parte de un músico de su propia banda. Una maravilla del archivo de Artkino Pictures, conservado por la familia Vainikoff y confiado a la Filmoteca. (Fernando Martín Peña)
Chicas que trabajan (Working Girls)
Lizzie Borden
Se han hecho muchas películas sobre el mundo de la prostitución pero en ese terreno este es un film singulas, hecho por una directora que estudió el tema para poder representarlo desde una perspectiva carente de todo sensacionalismo. Transcurre en un ambiente amable y voluntario, en el que hay reglas básicas, casi burocráticas, no muy distintas a las de cualquier trabajo de oficina, incluyendo sus asperezas y violencias relativas. Desde ese inteligente proceso de desdramatización, la realizadora se permite trabajar una zona más íntima y personal de las protagonistas, que, en sus conversaciones cotidianas, mientras esperan un cliente, revelan sus motivaciones para hacer lo que hacen. Esas motivaciones son de naturaleza diversa pero siempre confluyen en la cuestión económica y ahí es cuando el espectador comprende que en definitiva este es un tremendo film sobre el capitalismo. Este es un film independiente antes de que esa palabra se volviera una etiqueta de marketing. (Fernando Martín Peña)


