RETROSPECTIVA HERMES PARALLUELO

Tres películas notables y distintas y en escenarios diferentes. Si la conciencia de un cineasta se lee en los planos que concibe, lo único que reúne a las tres películas en su haber es el rigor de los encuadres y una poética que responde a un instinto de adaptación que se extiende en la observación sintonizando materialmente con lo observado. En Yatasto, se inventa un travelling carreta porque lo exige la vida de sus protagonistas, al igual que la emulación de la percepción del tiempo de los abuelos en No todo es vigilia y en la concepción de trance y pasaje de un mundo a otro en Las muertes de Chantyorinti. Adaptarse, en el cine de Paralluelo, es amar al prójimo.