Ecos de Xinjiang

Pablo Martin Weber

2025 (FICIC 14) / Competencia Internacional Largometrajes | 2024 | Argentina | 75 min. | Experimental. Ciencia Ficción. ESTRENO PROVINCIAL



Ecos de Xinjiang

Pablo Martin Weber


De tantas películas hechas de imágenes anónimas que habitan el ciberespacio y destinadas al reemplazo inevitable, pocas son tan clarividentes como la ópera prima de Weber. Los archivos son centenares, pero todos se orientan a dar un soporte visual y sonoro a un relato que nace de la imaginación del cineasta, pero que sintoniza con una época en donde lo inmaterial del reino digital es la duplicación de lo que todavía se llama realidad, pese a lo inestable del vínculo entre lenguaje y el mundo. En esa interfase entre el cerebro y la información se erige un relato con un protagonista llamado H. El protagonista no tiene memoria, sí una función e incluso una misión. El policía argentino trabaja en la policía confuciana. Confucio no es el filósofo moral que definió la subjetividad china, sino una estructura neuronal planetaria. H se traslada a Xinjiang, viajará visualmente por el cerebro de un prisionero ruso, conocerá también a un soldado checheno que creyó en la retórica del ISIS, aunque su soledad es contundente. Hay algo más que mueve el relato y sus protagonistas. ¿Es un concepto, una promesa, una cifra? Eso desconocido se llama “pulso”. Si bien hay fechas (2017) y también lugares (Argentina, Rusia, Bielorrusia y China), como también personajes y acciones, lo decisivo no anida en la progresión narrativa, sino en el estado de ánimo que tiñe el relato y proviene de la laboriosa alteración de imágenes cuyo origen transmite inevitablemente la degradación orgánica de la biosfera, el fracaso de distintos proyectos políticos y la constatación de una vida simbólica demolida. Pero nada detiene la voluntad de narrar, que reanuda la marcha en el interior de la película como último viaje en el reconocimiento del pulso, al mismo tiempo que define la naturaleza del film. Es que Ecos de Xinjiang no es otra cosa que una película-desktop, constituida por residuos de bits y transfigurada digitalmente por un conocimiento de la tradición cinematográfica, lo que resulta en una prueba de síntesis dialéctica entre el cine fotográfico y posfotográfico. (Roger Koza)

Sinopsis:

Un policía experto en criptografía debe desencriptar el cerebro de un espía ruso que posee información sobre un programa secreto de su gobierno que tiene como objetivo descifrar “El Pulso”, un enigmático mensaje alienígena dirigido a la Tierra. Su misión lo llevará hasta los confines del Universo y de su identidad misma.


Director:

Pablo Martin Weber

Pablo Weber (1994) es un director cordobés. Su primer cortometraje, Fragmentos desde el Exilio (2018) se estrenó en el Festival de Cine de Cosquín y el segundo, Homenaje a la obra de P. H. Gosse (2020), recibió el premio Astor Piazzolla en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y el Premio Biznaga al mejor cortometraje en el Festival de Malaga. Actualmente acaba de finalizar su primer largometraje, Ecos de Xinjiang.


Ficha técnica

Guion: Pablo Martin Weber
Casa Productora: Periferia Cine
Producción: Milagros Cabral Montejano
Intérpretes: Pablo Martin Weber (voz en off)
Fotografía: Pablo Martin Weber
Montaje: Pablo Martin Weber
Sonido y música: Francisco Fantin, Octavio Papalini
Color: Pablo Martin Weber
Contacto: / @periferiacine

Ecos de Xinjiang

Director:
Pablo Martin Weber
Año:
2024
País:
  • Bandera de Argentina Argentina
Duración:
75 min.
Clasificación:
SAM16. Digital. Experimental. Ciencia Ficción. Color.

ESTRENO PROVINCIAL



Edición:
2025 (FICIC 14)
Sección:



Funciones:
9 mayo, 2025 - 10:00
Microcine Adalberto Nogués




Ecos de Xinjiang

Director:
Pablo Martin Weber
Año:
2024
País:
  • Bandera de Argentina Argentina
Duración:
75 min.
Clasificación:
SAM16. Digital. Experimental. Ciencia Ficción. Color.

ESTRENO PROVINCIAL



Edición:
2025 (FICIC 14)
Sección:



Funciones:
9 mayo, 2025 - 10:00
Microcine Adalberto Nogués






Ecos de Xinjiang

Pablo Martin Weber


De tantas películas hechas de imágenes anónimas que habitan el ciberespacio y destinadas al reemplazo inevitable, pocas son tan clarividentes como la ópera prima de Weber. Los archivos son centenares, pero todos se orientan a dar un soporte visual y sonoro a un relato que nace de la imaginación del cineasta, pero que sintoniza con una época en donde lo inmaterial del reino digital es la duplicación de lo que todavía se llama realidad, pese a lo inestable del vínculo entre lenguaje y el mundo. En esa interfase entre el cerebro y la información se erige un relato con un protagonista llamado H. El protagonista no tiene memoria, sí una función e incluso una misión. El policía argentino trabaja en la policía confuciana. Confucio no es el filósofo moral que definió la subjetividad china, sino una estructura neuronal planetaria. H se traslada a Xinjiang, viajará visualmente por el cerebro de un prisionero ruso, conocerá también a un soldado checheno que creyó en la retórica del ISIS, aunque su soledad es contundente. Hay algo más que mueve el relato y sus protagonistas. ¿Es un concepto, una promesa, una cifra? Eso desconocido se llama “pulso”. Si bien hay fechas (2017) y también lugares (Argentina, Rusia, Bielorrusia y China), como también personajes y acciones, lo decisivo no anida en la progresión narrativa, sino en el estado de ánimo que tiñe el relato y proviene de la laboriosa alteración de imágenes cuyo origen transmite inevitablemente la degradación orgánica de la biosfera, el fracaso de distintos proyectos políticos y la constatación de una vida simbólica demolida. Pero nada detiene la voluntad de narrar, que reanuda la marcha en el interior de la película como último viaje en el reconocimiento del pulso, al mismo tiempo que define la naturaleza del film. Es que Ecos de Xinjiang no es otra cosa que una película-desktop, constituida por residuos de bits y transfigurada digitalmente por un conocimiento de la tradición cinematográfica, lo que resulta en una prueba de síntesis dialéctica entre el cine fotográfico y posfotográfico. (Roger Koza)

Sinopsis:

Un policía experto en criptografía debe desencriptar el cerebro de un espía ruso que posee información sobre un programa secreto de su gobierno que tiene como objetivo descifrar “El Pulso”, un enigmático mensaje alienígena dirigido a la Tierra. Su misión lo llevará hasta los confines del Universo y de su identidad misma.


Director:

Pablo Martin Weber

Pablo Weber (1994) es un director cordobés. Su primer cortometraje, Fragmentos desde el Exilio (2018) se estrenó en el Festival de Cine de Cosquín y el segundo, Homenaje a la obra de P. H. Gosse (2020), recibió el premio Astor Piazzolla en el Festival Internacional de Cine de Mar del Plata y el Premio Biznaga al mejor cortometraje en el Festival de Malaga. Actualmente acaba de finalizar su primer largometraje, Ecos de Xinjiang.

Ficha técnica

Guion: Pablo Martin Weber
Casa Productora: Periferia Cine
Producción: Milagros Cabral Montejano
Intérpretes: Pablo Martin Weber (voz en off)
Fotografía: Pablo Martin Weber
Montaje: Pablo Martin Weber
Sonido y música: Francisco Fantin, Octavio Papalini
Color: Pablo Martin Weber
Contacto: / @periferiacine