Lengua Muerta
José Jiménez
Antes que nada, los números: 1462 casos de desaparición forzada durante la dictadura de Pinochet. Solo 307 cuerpos fueron reconocidos hasta la fecha. Es así por el silencio (no inocente) de muchos, el miedo, casi siempre, justificado de otros, aún hoy, y un sistema de protección e invisibilidad, fruto de pactos diversos y espurios intereses. Hay muchas películas, y nunca serán suficientes, ni siquiera si alguna vez se llega a conocer el paradero de los 1462 asesinados por el terrorismo de Estado chileno; lo peculiar en este caso es cómo se incorpora a la puesta en escena el sentido del olfato. ¿Cómo huelen los cadáveres sin debida sepultura? Jiménez empieza con un paisaje recóndito y hermoso situado cerca del mar. El plano es lo suficientemente abierto para cobijar un ecosistema, pero lo que se destaca paulatinamente es una figura humana. De él se sabrá poco, apenas se lo llegará a reconocer tardíamente, pero su voz comanda el relato y es la fuente de información. Hablará de perros, de pozos secretos y olores, se referirá a una señora llamada Ingrid Olderöck que tenía muchísimos perros, la famosa carabinera de origen alemán. ¿Se sabe algo más de todo esto? Por ahora, Lengua muerta aviva un caso abandonado por la justicia, y para hacerlo no apela a la canónica película de denuncia. Más bien, la apuesta general de Jiménez consiste en hallar el tono que precisa su relato macabro. Que el granulado de la imagen en blanco y negro tienda a una condición espectral acompaña a la opacidad del caso y promueve la intuición de que el poder se las ingenia siempre para desaparecer aún más a los desaparecidos. Pero ellos, los muertos, no dejan de aparecer en la conciencia de los vivos y en el fuera de campo de los cineastas. Lo otro que desaparece también es el bosque autóctono, como sí se puede llegar a observar en los “desiertos verdes” del sur patagónico donde transcurre el relato, un subtema que está intrínsicamente relacionado con la visión general del mundo del señor Pinochet y sus fervientes simpatizantes de ayer y hoy. (Roger Koza)
Sinopsis:
En 1980, Ricardo Rifo fue instruido como adiestrador canino por Ingrid Olderöck, la mujer más poderosa de la policía secreta de la dictadura chilena y quien es recordada por el empleo de perros en las violentas torturas sexuales que lideraba. Cuatro décadas después, en medio de un paisaje tan inhóspito como devastado, el campesino deambula asediado por la imposibilidad de enunciar el horror.

José Jiménez
Cineasta. Master en Creación Cinematográfica en la Université París VIII, Francia. Como parte de la misma investigación de su recién finalizado cortometraje « Lengua Muerta », desarrolla su primer largometraje en co-dirección, Exterra (2026), ambos filmes apoyados por el fondo nacional de producción en Chile.
Ficha técnica
Guion: José Jiménez
Casa productora: Volátil – Nuevos Trópicos
Producción: Sebastián Sánchez, José Jiménez
Fotografía: Matías Illanes
Montaje y edición: Mayra Morán, José Jiménez
Sonido: Roberto Collío
Sound design: Diego Aguilar Gutierrez
Contacto: [email protected]
Lengua Muerta
Director: José JiménezAño: 2025
-
Chile
SAM16. 16mm. Documental. ByN.
ESTRENO NACIONAL
Edición:
FICIC 15
Sección:
Funciones:
2 mayo, 2026 - 15:00Teatro El Alma Encantada

