La Felicidad
Paz Encina
La pregunta no se formula, quizás por la cercanía que existe entre un fotograma y una fotografía, pero en pocas ocasiones un cineasta entrevé una distinción necesaria y como paso siguiente alguna estrategia poética para saber cómo transformar y emplear una foto como fotograma. Que se trabaje sobre el sonido como diferencial en la relación señalada es elemental, pero como Paz es una de las grandes cineastas del presente en el trabajo con la materia sonora, no es ninguna sorpresa que en La felicidad se puedan reconocer distintos niveles pertinentes de sonido —cualidad que acompaña el paso de las fotografías—, una banda sonora laboriosa y profusa en matices, lo que implica, a veces, el silencio. Pero lo distintivo de esta evocación del hermano de la cineasta, fallecido mucho tiempo atrás, reside en la noción de distancia elegida para incorporar cada fotografía en el encuadre, distancia fija que prescinde de la frecuente torpeza de querer añadir movimiento desde la cámara para doblegar la inmovilidad intrínseca de la foto y asegurar una mutación de su naturaleza fabricando un desplazamiento impropio. Tal distancia es también decisiva para señalar la dimensión temporal de la ausencia y lo ilusorio del deseo de restitución de una cercanía. El otro acierto de puesta en escena es la elección de las fotos, que provienen de un archivo público ligado a la infancia en tiempos de la dictadura de Stroessner: una meditación sobre cómo el terror incide en la infancia y la torna incomparable respecto de cualquier infancia vivida en tiempos de paz. Lo que es inconfundible es la propia voz de la realizadora, que asume justificadamente la primera persona sin imponer su necesidad personal y sin perjudicar el balance entre lo propio y lo histórico. Los 17 minutos de duración tienen un tono de plegaria, pero la cineasta sabe que no hay dios alguno aquí para consolar. El cine, sin embargo, puede prodigar una minúscula sensación de consuelo por ser el arte que trabaja, como ningún otro, con espectros. (Roger Koza)
Sinopsis:
“La felicidad es un cortometraje que aborda la nostalgia y el recuerdo hacia mi hermano fallecido. Desde entonces, solamente pienso en él e intento recrear alguna imagen que todavía pueda unirnos, que todavía pueda hacerme sentir, algún rasgo de felicidad, alguna imagen, que me devuelva su imagen y la mía, juntos, preciosos, eternos”.

Paz Encina
Paz Encina nació en Asunción, Paraguay, país en el que reside actualmente. Se recibió de Licenciada en cinematografía en la Universidad del Cine, en Buenos Aires, Argentina. En el año 2006 estrenó su primer largometraje “Hamaca Paraguaya” en el Festival de Cannes donde fue reconocida con el premio FIPRESCI. En el año 2016 estrenó “Ejercicios de Memoria” en el festival de San Sebastián y en el 2022 “Eami”, en el festival de Rotterdam, donde recibió el Tiger Award.
En el año 2020, fue invitada por la Academia de Ciencias Cinematográficas de EEUU a formar parte de su membrebrsía y en el año 2022 obtuvo la beca Radcliffe de la Universidad de Harvard donde comenzó a desarrollar EL ÚNICO TIEMPO, proyecto en el que se encuentra trabajando actualmente. Sus trabajos cinematográficos, de video y videoinstalaciones fueron exhibidos en lugares como el MoMa, la Fondation Cartier, los Archivos fílmicos de Harvard, Archivos para la defensa de los DDHH y la Fundación Texo entre otros.
Ficha técnica
Guion: Paz Encina
Casa productora: Silencio Cine / Sabaté Films
Producción: Paz Encina / Gabriela Sabaté
Elenco: Martina Cabrera / Aquiles Rauddi
Fotografía: Jorge Sáenz
Montaje: Aless Costa
Edición: Aless Costa
Sonido: Germán Acevedo
Color: Aless Costa
Contacto: [email protected] – [email protected]
La Felicidad
Directora: Paz EncinaAño: 2025
-
Paraguay
ATP. Digital. Documental.
ESTRENO NACIONAL
Edición:
FICIC 15
Sección:
Funciones:
1 mayo, 2026 - 16:30Microcine Adalberto Nogués


