Rebelión (Jôi-uchi: Hairyô-tsuma shimatsu)
Masaki Kobayashi
Tadao Satō sostiene que la afición por las películas de samuráis no está relacionada con ningún tipo de admiración, por parte de la audiencia japonesa, hacia las pretéritas clases dominantes, lo que explica el lugar simbólico negativo que suele tener el señor feudal o daimyō en los relatos del género. El interés principal —según el gran crítico nipón— radica en ver desplazada a otro tiempo la tensión que puede establecerse entre el honor y el orgullo en relación con el bushidō, en tanto el guerrero debe, en última instancia, ser leal y devoto de sus superiores. Lo que sucede en este extraordinario relato de desobediencia es, precisamente, la disyunción entre el deseo y el deber frente a una situación perversa, instituida por las reglas y la conveniencia del orden feudal, que implica, en primer término, la aceptación por parte de una familia de una mujer expulsada por el propio señor feudal para que contraiga matrimonio —aun teniendo ya un hijo— con un joven guerrero cuyo padre es uno de los más destacados del clan. La imposición inicial se transforma lentamente en una especie de bendición inesperada, sobre todo para el futuro suegro, que puede proyectar en su hijo una segunda oportunidad en la vida, tras veinte años de infelicidad al lado de una esposa a la que nunca amó. Que todo transcurra en la segunda década del siglo XVIII puede advertirse en la arquitectura, la indumentaria y la austeridad del mobiliario, así como en ciertos matices de los ritos y las reglas de conducta, más allá de que la gran contienda en la conciencia de los personajes resulte reconocible tres siglos más tarde y en cualquier lugar del mundo. Tan solo las dos secuencias iniciales ya justifican la existencia de Rebelión (el paso de un primerísimo plano de un sable que, tras un desenfoque, es sustituido por el primerísimo plano del rostro de Toshiro Mifune es colosal), y ni qué decir de la gran confrontación en el epílogo del personaje de Mifune con los guerreros del señor feudal, donde Kobayashi demuestra cómo sacar provecho del plano general y de los ángulos de encuadre. Pero lo verdaderamente glorioso es la relación de distancia y acercamiento de la cámara con los personajes, un procedimiento constante mediante el cual se inscribe, sin palabras, la intensidad de los sentimientos y el movimiento del pensamiento ante situaciones decisivas y circunstancias inaceptables. (Roger Koza)
Sinopsis:
Ambientada en el Japón de 1725, sigue a Isaburo Sasahara (Toshirō Mifune), un veterano espadachín cuya vida se ve trastocada cuando el señor feudal ordena que su hijo se divorcie de su esposa para que ella regrese al castillo. Isaburo y su hijo deciden desobedecer la orden, desafiando las rígidas leyes del sistema feudal. Es una obra maestra del cine samurái que cuestiona la lealtad ciega frente a la dignidad humana y el amor.
Giuseppe Ferrara
Rebelión (Jôi-uchi: Hairyô-tsuma shimatsu)
Director: Masaki KobayashiAño: 1967
Duración: 128 min.
ATP. 35mm. Ficción.
Edición:
FICIC 15
Sección:
Funciones:
1 mayo, 2026 - 22:30Centro de Congresos y Convenciones